Cuando hablamos de
expresión corporal, muchas veces nos vamos a relacionarlo con el teatro o con la danza, pero si nos paramos a pensar, en el
cine, ha habido una época en la que había que transmitir un mensaje a través de únicamente nuestro cuerpo, que ha sido precursora de lo que vemos en el día de hoy. Seguir una historia sin escuchar una palabra y reírnos a través de las expresiones que realizaban estos actores es algo complicado y que no podría ser posible sin la expresión corporal, ya que la palabra no ha aparecido en este mundo hasta 1927.
Sin duda estoy hablando del
cine mudo. Un
arte a través del cuál desarrollamos la expresión corporal en toda regla.
Expresar tristeza, risa, duda... continuamente con el objetivo de contar una historia de amor, de risa o de drama sin usar ni una sola palabra. El trabajo que había detrás de estas películas, debía consistir casi únicamente en aprender a usar nuestro propio
cuerpo para decir cosas.

Al no estar muy desarrollado, las cosas que se realizaban con más ímpetu eran todas aquellas que se iban a lo cómico, caídas, persecuciones...
acciones que rápidamente relacionamos a algo divertido. Al fin y al cabo, muchas cosas de las que hacían estos actores, era lo que hemos hecho en algunos ejercicios en clase. Expresar la locura, el amor, la tristeza... usando nuestro cuerpo o el de otra persona que actuaba como modelo, siendo lo más importante la
expresión de nuestra
cara, en la que más importancia poníamos y más sencillo nos parecía para poder conseguir el objetivo que se nos planteaba en las sesiones. Muy parecido a lo que a día de hoy realizan los
mimos, conseguir embaucar a las personas que lo miran y que además van representar todo el
escenario.

El ejemplo que todo el mundo conoce es
Charles Chaplin, capaz de hacernos sentir a través de sus simples
muecas o de sus
posturas lo que le estaba ocurriendo durante un largo rato y entender una historia sin escuchar tan sólo una palabra. Un trabajo de expresión corporal continuo que consigue dar inicio a uno de los artes más importantes, el arte del cine.
Pero al fin y al cabo, estas actuaciones eran simples, fáciles de explicar a través de la creatividad, y que dejaba claro qué era lo que teníamos que sentir en cada momento los que estábamos detrás de la pantalla, por eso pregunto, ¿era más fácil expresar en el
cine mudo a través de nuestro cuerpo (teniendo en cuenta que son cosas sencillas), o a día de hoy en el
cine a través de la palabra?